Jean Paul Sartre y el compromiso de un intelectual

El 15 de abril de 1980 falleció el escritor y filósofo francés Jean-Paul Sartre,escritor y filósofo francés, premio Nobel en 1964, aunque lo rehusó.

Sartre fue filósofo, escritor, activista político y critico literario francés. Fue el décimo escritor francés galardonado como Premio Nobel de Literatura, en 1964, pero lo rechazó. El corazón de su filosofía residía en el concepto de libertad y en su sentido concomitante de la responsabilidad personal.  

Era hijo de Jean-Baptiste Sartre, y Anne-Marie Schweitzer. Su padre murió de fiebre cuando él tenía apenas quince meses, y Anne-Marie lo crio con ayuda de sus abuelos maternos, quienes enseñarían matemáticas a Jean-Paul y le introduciría desde muy joven en la literatura clásica.

La filosofía le atrajo desde su adolescencia en los años veinte. Estudió en París en la Escuela Normal Superior donde se graduó en 1929 con un doctorado en Filosofía.   

En 1939 sirvió como meteorólogo en el Ejército Francés durante la Segunda Guerra Mundial y fue capturado por tropas alemanas en 1940. No abandonó la filosofía durante ese período y, según su testimonio, escribía a diario apuntes en una libreta que conservó durante su vida en prisión. Tras regresar a París en mayo de 1941, participó en la fundación del grupo clandestino Socialismo y Libertad con otros escritores como Simone de Beauvoir. Socialismo y Libertad pronto se disolvió y Sartre decidió escribir en lugar de participar en la resistencia activa. Entonces escribió El ser y la nada, Las moscas, A puerta cerrada, y también colaboró en revistas literarias legales e ilegales. En su ensayo París bajo la ocupación, Sartre escribió que el comportamiento «correcto» de los alemanes había atrapado a demasiados parisinos en la complicidad con la ocupación, aceptando como natural lo que no era natural.  Sartre tendía a glorificar la Resistencia después de la guerra como la expresión intransigente de la moral en acción, y recordaba que los résistants eran una «banda de hermanos» que habían disfrutado de la «verdadera libertad» de una manera que no existía antes ni después de la guerra. Fue «despiadado» al atacar a cualquiera que hubiera colaborado o permanecido pasivo durante la ocupación alemana; por ejemplo, criticando a Camus por firmar un llamamiento para evitar que un escritor colaboracionista  fuera ejecutado.

Las manos sucias, obra teatral escrita 1948, exploraba particularmente el problema de ser un intelectual políticamente «comprometido». Durante un tiempo, a finales de la década de 1940, describió el nacionalismo francés como «provinciano» y en un ensayo de 1949 pidió unos «Estados Unidos de Europa». En un ensayo publicado en la edición de junio de 1949 de la revista Politique étrangère, Sartre expresó: «Si queremos que la civilización francesa sobreviva, debe encajar en el marco de una gran civilización europea.  Sartre creía en esta época en la superioridad moral del Bloque del Este a pesar de sus violaciones de los derechos humanos, argumentando que esta creencia era necesaria «para mantener viva la esperanza»35​ y se oponía a cualquier crítica a la Unión Soviética.

En 1954, justo después de la muerte de Stalin, visitó la Unión Soviética, de la que afirmó que encontró una «completa libertad de crítica», al tiempo que condenaba a los Estados Unidos por hundirse en el «prefascismo».39​ Sobre los escritores soviéticos expulsados de la Unión de Escritores Soviéticos, opinó que «todavía tenían la oportunidad de rehabilitarse escribiendo mejores libros».

Como anticolonialista, Sartre desempeñó un papel destacado en la lucha contra el dominio francés en Argelia y el uso de la tortura y los campos de concentración por parte de los franceses en Argelia. Fue un eminente partidario del Frente de Liberación Nacional  (FLN) en la Guerra de Argelia. Tuvo una amante argelina, que se convirtió en su hija adoptiva en 1965. Se opuso a la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam y, junto con Bertrand Russell y otros, organizó un tribunal destinado a exponer los crímenes de guerra de Estados Unidos, que se conoció como el Tribunal Russell en 1967.

Su obra Critica de la razón dialéctica se publicó en 1960. En Crítica, se propuso dar al marxismo una defensa intelectual más vigorosa que la que había recibido hasta entonces; terminó concluyendo que la noción de «clase» de Marx como entidad objetiva era falaz. Su énfasis en los valores humanistas de las primeras obras de Marx condujo a una disputa con un destacado intelectual de izquierdas en Francia en la década de 1960, Louis Althusser, que afirmaba que las ideas del joven Marx habían sido superadas decisivamente por el sistema «científico» del último Marx. A finales de la década de 1950, Sartre comenzó a argumentar que las clases trabajadoras europeas eran demasiado apolíticas para llevar a cabo la revolución predicha por Marx, e influenciado por Frantz Fanon afirmó que eran las masas empobrecidas del Tercer Mundo, los «verdaderos condenados de la tierra», quienes llevarían a cabo la revolución.​

Visitó Cuba en la década de 1960 para conocer a Fidel Castro y habló con Ernesto Che Guevara. Tras la muerte de Guevara, declaró que era «no sólo un intelectual sino también el ser humano más completo de nuestra época» y el «hombre más perfecto de la época».Su vida se caracterizó por una actitud militante de la filosofía. Se solidarizó con los más importantes acontecimientos de su época, como e Mayo Francés y la Revolución Cultural China en su etapa de acercamiento a los maoístas, al final de su vida, y con la Revolución Cubana. A pesar de su abrumadora fama mundial, mantuvo una vida sencilla, con pocas posesiones materiales y activamente comprometido con varias causas hasta el final de su vida.

administrator